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Los trabajadores al aire libre corren mayor riesgo debido al humo de los incendios forestales

Las mascarillas de tela, los pañuelos y las cubiertas faciales tipo braga de cuello no bloquean las pequeñas partículas peligrosas presentes en el humo.

Media Contact: Susan Gregg - sghanson@uw.edu, 206-390-3226


Más de 2,9 millones de acres se han quemado en Washington y Oregón este año. A medida que el noroeste del Pacífico sigue sufriendo incendios forestales históricos, los riesgos para la salud aumentan considerablemente para las personas cuyos trabajos requieren que estén al aire libre. 

"El humo de los incendios forestales es más que una simple molestia, ya que contiene partículas extremadamente pequeñas que pueden penetrar profundamente en los pulmones y llegar al resto del organismo a través del torrente sanguíneo", señaló el Dr. Leo Morales, médico especialista en medicina interna de UW Medicine en Seattle. 

El humo no solo irrita los ojos y la garganta; también aumenta el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares, ataques de asma y otras afecciones. Las personas que trabajan al aire libre, los adultos mayores, los niños y quienes padecen enfermedades cardíacas o pulmonares son especialmente vulnerables. 

Morales insta a los trabajadores y empleadores a consultar el Índice de Calidad del Aire, utilizar una mascarilla N95 bien ajustada y, de ser posible, ajustar los horarios de trabajo cuando los niveles de humo sean elevados. Asimismo, añadió que cualquier persona que experimente dificultad persistente para respirar, mareos o confusión debe buscar atención médica de inmediato.

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